Porque con el paso del tiempo la pintura se deteriora y pierde su atractivo. Los cambios climáticos, rodillos de lavado, excrementos de aves o diversos roses, con frecuencia afectan el acabado del coche dejándolo con defectos visibles y antiestéticos.
Según la necesidad de tu coche, se aplica una crema (que puede ser abrasiva en mayor o menor intensidad) y se la aplica con la respectiva esponja y una abrillantadora. El objetivo es reducir al máximo los defectos y/o sacar brillo reluciente.
El tiempo depende del estado de tu coche, pero podemos tomarnos cerca de una hora.
Aunque como estamos en el parking de El Corte Inglés, siempre puedes aprovechar tu tiempo mientras nos encargamos de cuidar tu vehículo.
El servicio de abrillantado por pieza está pensado para mejorar el acabado de una zona concreta de la carrocería sin intervenir todo el vehículo. Es habitual cuando una pieza —capó, puerta, aleta o paragolpes— presenta micro-rayas, pérdida de brillo o marcas localizadas que desentonan con el resto del coche.
Trabajamos la pieza con máquina orbital y proceso técnico por fases, ajustando el nivel de corrección al estado real de la laca. El objetivo es recuperar claridad y uniformidad sin comprometer el material.
Normalmente una zona delimitada de carrocería como capó, puerta, aleta, techo o paragolpes.
Se busca coherencia visual. Si el resto del coche está muy apagado, la pieza tratada puede destacar más.
Mejora defectos superficiales. Los arañazos profundos no se eliminan por completo.
Sí. Aplicar sellado o cerámica ayuda a conservar el brillo y facilita el mantenimiento.
Depende del tamaño de la pieza y del estado, pero suele ser un servicio más ágil que un abrillantado completo.
Sí. Mejorar la pieza más visible puede cambiar la percepción general del vehículo.